Celebramos 7 años de Alhumo


Alhumo no empezó
como una marca.
Empezó como una forma de sentirme un poquito mejor.
De hacer una pausa. De prender algo. De volver a mí.
Después llegaron los sahumerios, los cuarzos, las velas, el oráculo. Y casi sin darme cuenta, algo que había empezado siendo tan personal empezó a acompañar también a otras personas.

cuando todavía no sabíamos todo lo que venía ⋇
favoritos de estos 7 años ⋇
7 cosas que estos años
me dejaron
muchas de las cosas que más nos cambiaron empezaron antes de que supiéramos cómo hacerlas bien.
ningún consejo sustituye lo que te enseña hacer, fallar, ajustar y volver a intentar.
una buena idea emociona un día. lo que construye algo de verdad es seguir apareciendo cuando ya no se siente nuevo.
productos, ideas, formas de trabajar, decisiones. aferrarte a lo que te trajo hasta aquí también puede impedirte llegar a lo siguiente.
a veces solo sabes que algo ya no se siente bien. aprender a escuchar eso antes de tener todas las pruebas ha sido de las cosas más difíciles y más importantes.
se construye escuchando de verdad, siendo consistente y haciendo sentir a las personas que hay alguien del otro lado.
detrás de cada pedido hubo alguien que eligió Alhumo para acompañar un momento de su vida. Y después de siete años, eso sigue siendo lo que más nos mueve.

Gracias por hacer que Alhumo exista de la forma en la que existe hoy.
Por elegirnos una vez.
Y después otra.
Por compartirnos.
Por regalarnos.
Por mandarnos fotos.
Por escribirnos para contarnos que algo de Alhumo estuvo contigo en un momento importante. Porque detrás de cada pedido nunca hubo solo una compra.
Hubo una casa.
Una intención.
Un cambio.
Un regalo.
Una pérdida.
Un comienzo.
Un día cualquiera que necesitaba sentirse distinto.
Y creo que eso es lo más fuerte de mirar hacia atrás después de siete años:
Alhumo dejó de ser solo algo que nosotros hacíamos hace muchísimo tiempo. También vive en todo lo que ustedes hicieron con él después.
Siete años después, seguimos aquí.
Más grandes.
Muy distintos.
Todavía aprendiendo muchísimo.
Y profundamente agradecidos de que algo que empezó siendo tan personal haya encontrado un lugar en la vida de tantas personas.
Eso sí sigue sintiéndose como un sueño.
Gracias por estar del otro lado.
